
Esta metrópoli se iluminó con racimos multicolores, aproximadamente 1,6 millones de personas asistieron a estas celebraciones en la mayor ciudad del país.
La alcaldesa de Sídney, Clover Moore, explicó que se rendirá homenaje a Tori Johnson y Katrina Sawson, los dos rehenes que murieron en la cafetería donde se encerró Man Haron Monis, el secuestrador que fue abatido por la policía durante el asalto al local.
"Celebraremos el hecho de ser una comunidad multicultural y armoniosa, pero guardaremos en mente lo que pasó", declaró.
En los días que siguieron la toma de rehenes, las autoridades australianas comprobaron un aumento de las comunicaciones "terroristas", aseguró el primer ministro Tony Abbott. "El nivel de amenaza terrorista sigue siendo elevado, y como pueden comprender, a este nivel, un atentado es probable", declaró.
Australia, que forma parte de la coalición internacional que lucha contra los combatientes del grupo Estado Islámico, subió en septiembre su nivel de alerta ante la amenaza que suponen los yihadistas que regresan de Irak y de Siria.
Moore desechó, sin embargo, los temores a un nuevo ataque. "Estamos convencidos de que las celebraciones serán seguras", afirmó a la AFP.